¿Como elegir un Drone?

Los Drone aéreos se diferencian en primer lugar por el número de rotores. En la gama de entrada lo habitual es encontrarse con modelos de cuatro rotores, mientras que los avanzados ya están por encima de seis o incluso ocho, repartidos en otras tantas patas.

Una segunda clasificación (y más importante) que podemos hacer de los drones es la que hace referencia al uso que se le va a dar o para el que han sido pensados. Básicamente tenemos drones que tendrán un uso principal recreacional (ocio) y los que realizarán tareas profesionales, habitualmente de grabación de vídeo o fotografía.

Presupuesto y uso principal

Junto con la decisión de si el uso va a ser profesional o de ocio, la otra diferenciación importante en drones voladores será si su uso principal será en interiores o en exteriores. Los destinados al primer uso suelen ser modelos más pequeños y ligeros que no serán sencillos de volar en exteriores, donde estarán sometido a viento y demás inclemencias meteorológicas.
Para iniciarse conviene adquirir un modelo asequible con el que aprender nociones básicas, pero los más baratos suelen ser equipos más complejos de volar en exteriores

Como en otros productos del mercado, la complejidad y tecnologías avanzadas suele incrementar el precio del equipo. Nuestro consejo principal es que se empiece con un modelo de coste bajo para probar si nos gusta volar drones y comenzar el aprendizaje. A partir de ahí ya podemos ir pensando en aumentar el presupuesto e invertir en un modelo más completo y de más posibilidades.

Aquí hay que tener en cuenta que la estabilidad y facilidad para volar drones tiene una relación bastante estrecha con la presencia de mejores sistemas de estabilización y gestión del vuelo en tiempo real. Y esos sistemas suelen tener un coste extra en los drones. También lo suelen tener las funciones avanzadas asociadas a sensores como los GPS, algo que solo encontramos en modelos de gama alta.

Alcance y autonomía

Una de las mayores diferencias entre drones profesionales y de consumo está en el alcance, mucho mayor en el primero de los casos. Si además el enlace con el mando no es por RF sino WiFi, ese alcance puede ser menor. Si queremos realizar vuelos exteriores de gran altura, es sin duda un factor que debemos priorizar en nuestra compra. Incluso en los modelos más asequibles que queramos volar en exteriores, al menos 50 metros de alcance deberemos asegurarnos para que la experiencia no sea limitada. Si solo aspiramos a volar en interiores, es una característica menor.

Un cuello de botella importante en los drones actuales, incluso en los profesionales, es la autonomía. Dependiendo del modelo, ésta va de unos 10 a 30 minutos, siendo lo habitual que no supere los 20.

Si no queremos acabar abandonando el vuelo de drones, es muy recomendable adquirir alguna batería extra de sustitución e incluso invertir en un cargador rápido para que el vuelo pueda mantenerse el máximo tiempo posible y la recarga de las baterías de reemplazo no nos lleven excesivo tiempo.
La media de autonomía de un drone suele estar en los 10-15 minutos, por eso es imprescindible contar con baterías de repuesto y buen cargador

Otra consideración a tener en cuenta es estudiar cómo va acoplada esa batería, pues es posible que con algo de maña podamos usar baterías compatibles pero de más capacidad, siempre que el peso no resulte excesivo para el tipo de drone que queremos volar.

Método de control

Cómo se maneja un dron es otra de las circunstancias que debemos tener claras antes de proceder a escoger modelo. El control de un drone puede realizar tanto por radio control clásico como con nuestro smartphone.

Aquí cada método tiene sus ventajas e inconvenientes. En el caso del mando de radio control, suelen ser más fáciles de manejar, fiables y precisos en los movimientos. Además, el alcance suele ser mayor que con un smartphone, el cual depende de una red WiFi que crea el drone y a la que nos conectamos.
Optar por un drone con mando mediante emisora permite invertir en un control más preciso, fiable y cómodo, el cual podemos usar con drones más avanzados que vayamos comprando

Las ventajas de controlar un drone con smartphone es que puede ser más intuitivo para el aprendizaje inicial al poder incluso realizarlo con los acelerómetros y giroscopio del terminal. Además, el smartphone suele servir para configurar aspectos del equipo, así como incluir funciones extras como determinar rutas a seguir.

Si optamos por un modelo controlado mediante emisoras radio control, podemos invertir en un mando más completo que podremos adoptar y actualizar a futuros drones compatibles mediante módulos específicos.

Sistema de grabación

Una línea no fija que separa el uso de drones a nivel profesional o de ocio suele ser la capacidad de los primeros para grabar vídeo o tomar fotografías. En modelos de la más alta gama es habitual que podamos incluir nuestras propias cámaras, incluso réflex pesadas.

En la gama media las cámaras suelen ofrecer bastante calidad pese a ser integradas, habitualmente 1080p (ya incluso hay modelos no profesionales que graban con calidad 4K) y con buena estabilización. Y ya no es extraño encontrar modelos para iniciarse que incluyen la cámara y función de grabación como gancho, pero has de saber que suelen ser grabaciones casi anecdóticas por la calidad baja de los resultados.
Si un drone de menos de 200 euros lleva cámara, asume que su uso va a ser principalmente para vuelos con visión en primera persona pero sin calidad destacable para grabar video o tomar fotos

Sí que nos pueden valer estas cámaras integradas incluso de baja calidad para realizar vuelos con visión en primera persona, los cuales se pueden visualizar tanto en mandos con pantalla como principalmente en smartphones.

Montaje y reparación

Al escoger un drone para iniciarse, es probable que te encuentres con una serie de siglas que van a ser importantes a la hora de saber si lo que vas a comprar estará listo para empezar a volar desde cero, necesitarás algo más y también las posibilidades para sustituir determinadas por una avería, accidente o mejorar cierto apartado del drone.

Las siglas más habituales en el mundo de los drones son:

  • RTF: Ready To Fly
    Estos modelos de drones son los habituales en un rango de precio de entrada. Son equipos que van listos para sacar de la caja y empezar a volar, sin necesidad de montaje, configuración o calibración de ningún tipo.
  • BNF: Bind and Fly
    Este tipo de drones suele venir ya montado y listo para volar a falta de un controlador, por lo que es un buena elección si ya tenemos uno y además es de calidad.
  • ARF: Almost Ready To Fly
    Una tercera opción que suele dejar a elección del usuario algún componente esencial que o quiere mejorar o con el que actualizar su drone. Ojo porque lo habitual es que el usuario tenga que montar casi todo el equipo y no está indicado para principiantes.

La elección del tipo de drone debe estar también asociada con la facilidad de conseguir repuestos y reemplazarnos nosotros mismos. Esto es clave incluso en modelo asequibles, pues en los primeros días con ellos serán habituales los accidentes que pueden acabar con uno de los rotores estropeado.
Al iniciarse en el mundo del vuelos de drones es normal que hayan accidentes e incluso piezas que se rompan, por eso es importante tener repuestos asequibles y que podamos montar nosotros mismos

Si el modelo que hemos elegido facilita el intercambio de piezas es una buena noticia porque podremos comprar repuestos compatibles y sustituirlos en caso de que las protecciones o los propios componentes se rompan.

Fuente: http://www.xataka.com



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